Miranda se dio cuenta que era tarde y que debía estar en clase. No quería irse, quería estar con el. El sentimiento era mutuo. El también debía estar en clase así que se despidió con un abrazo y un beso en la mejilla. Miranda sintió como su rostro se sonrojaba levemente.
Mientras observaba a Miranda irse, Gerardo se sintió un tonto por no haberla invitado a salir. Sacó una hoja de su carpeta y escribió – Te extrañé y quiero volver a verte. Te veo en el café de la esquina de la universidad, si no quieres verme lo entenderé...- Corrió por toda la universidad esquivando estudiantes, pero no la encontraba. Cuando por fin la vio, ella estaba a punto de entrar a su salón de clases, traía los audífonos puestos. No lo había pensado antes, pero se veía realmente hermosa. Se quedó absorto en sus pensamientos hasta que notó que se detenía para buscar algo en la mochila. Era la oportunidad perfecta. Se acercó silenciosamente y le metió la nota en la bolsa de la chamarra. Ahora solo quedaba esperar a que la viera.
sábado, 26 de septiembre de 2009
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